jueves 5 de noviembre de 2009

Perdido en un barco

Yo también salgo en un crucero hacia el mar, puede ser, al Caribe, al Mediterráneo, al Adriático. Salí, hace mucho, desde la era de Natacha, Vanessa, la mesa de dibujo, invadir hojas reciclables, deseando salir del colegio, para ser el mejor ilustrador del mundo. Voy camino hacia Itaca, en el horizonte, aurora, miel, se escucha muy rico. Pero, estoy solo, voves, sombras, en las salientes, en cubierta, estoy rdeado, se tomaron la nave, están todas. Amazonas, sirenas, todas me son familiares, todas las he encontrado, en mi viaje, conviviendo con todas. Me invaden, me agobian, me siento sin aire. Un velo de seda, un paso de baile, un paso, un giro hacia adentro, en tacones, una palmera, danza del vientre, una flor, después de otra, y después, regresa, me deja solo. Están todas, la azucena, la margarita, el girasol, una albina, mulata, colegiala, CEO de la fundación, en paño inglés, “leather”, todas envueltas, de fiesta, de graduación, en carmín, sombras, aguamarina, arena, plataformas. “Anni 50”, “Anni 70”, no puedo evitarlas, cubrir me de cera, no puedo olvidarlas, quiero seguir escuchándolas, contemplándolas, capullos, ninfas, auroras; quiero ser loco, tener más fantasías, en el parque, en mi alcoba. Pero, no naufragaré, no amaneceré en las rocas, en los huesos, no me enfermaré. Todo es sano, es tierno, si quieres, quédate en tierra, con los viciosos, abusando del alcohol, los estimulantes, enfermándote, destruyendo la tierra, sin poder sentir, de verdad, como un niño, ser otra vez un niño. Aquí, en el barco, en las onces, se es loco, se ama, se desea; hay miel, con griego, suave, almibarado, caliente; se cuida, como el retoño de la mañana, se cede el paso, la silla, se abraza, se besa, se toca, se convida, un capuchino, un paseo, unas medias. Es un diario interminable, ya hice un centena de páginas también, voy a celebrar mi centena, voy a ir a la graduación, voy a seguir paseando, a quedarme con las sirenas.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Vamos tras Eros

No sé qué decir. No hay qué decir, era, es. Estamos de acuerdo, desde el principio, tenemos lo que queremos, tienes lo que tú quieres, estás a gusto, estás bien. Bienestar. Un mar de bienestar, para tí, no hay vacío, incertidumbre, todo a su medida, es fácil, simplificado. Estás feliz, quiero que estés feliz, tenemos lo que queremos. Yo también quiero una oportunidad así, ser parte de la fraternidad, me reciba en su hogar, me cuide del frío, las fieras, el caos; me deje quedar, me acompañe, a elegir, tomar decisiones; o poner todo en sus manos, mi esencia, mi ser; acogerme a la reforma, y así, me proporcione más, una casa, un coche, un porvenir, me siento seguro, nada me va a pasar. Yo elegí ser, vivir, contemplar, descubrir el mundo; oh sí, exponerme a la intemperie, hacer mi cama, prepararme mi cena, escribir mis escritos propios, y así, escucharme a mí mismo, confiar, acercarme al universo. Me gusta mi pelo largo, mis clásicos de la música, del arte, en vez de decir a todo sí, saber qué quiero, conseguirlo, yo consigo lo que quiero, te lo sabes bien, y así también, que me gusta más, decir todo, al sol, no guardar, no dejar así; y mucho menos, por un bienestar. Yo soy persona, estoy vivo, escucho mi cuerpo, voy tras Eros, la tierra, el mar, la esencia, dulce, viva. No esperar, sacrificarse, eso no va conmigo. Para mí, eso es, un juego, “Cosplay”, un libreto, una pantomima, enferma, manipuladora, complicada. Para mí, desear, sentir, es simple, desinteresado; para abrazar, tocar, no necesito hacer una película, o un complejo comercial. Amar, un amor, una pareja, sin escuchar el cuerpo, es raro, no entiendo. Los sentidos, fantasías, imaginar, es lo mejor, es acercarse, es como un jardín, ser ocurrente, tierno, bueno, querer las especies, cuidar la tierra. De verdad, no entiendo no esperar, no escucharse, estar así. No entiendo, ni quiero entender, cómo pudiste, no solo tomar el camino menos, simple, sino también hacerlo, después de hacerte un espacio, atenderte a ti, cuidándote todo el tiempo, inocentemente, sin pedir nada, apasionadamente, y no escucharme, manipularme, y huir, por tu propio bienestar. Sé feliz, lucha por ser feliz, eso se alcanza, ve por tu bienestar, pero, no hablemos mucho, no nos molestemos, no quiero molestarte, no vale la pena, yo sigo por donde voy, bien, estaré muy bien, feliz, seré todavía más feliz, “nice”.

martes 3 de noviembre de 2009

Después del amor

Después de la ensalada mediterránea, el vino, el Martini; o la cita, encontrarnos en el jardín; igual, es igual, sigue igual, hay que atender la casa, volver a la oficina. Ha sido de ensueño, la vespertina, el café concierto, la fiesta de máscaras; una fiesta, “Maizena”, cotillón, en la carroza, la terraza, por fuera, recitando el Alirón, cubiertos de fresas, vermouth. Pero, como niños buenos, adultos buenos, de nuestra casa, hay que levantarse con el sol, tomar la colación, la ruta después. Así, como gente, buena, es mejor descansar, no buscar más, no explotar más la tierra que ya nos dió bastante. Que también la tierra descanse, el cielo, la huerta, que también estuvo invitada, esperar que la estación vuelva, no inducir una nevada, o un cielo veraniego, no secar la tierra. Después, con qué festejamos; habrá poco, cuando regresemos, tomemos la suite nuevamente, queramos un nido de amor, con pétalos, espuma. Todo es un ciclo, ahora viene el otoño, hay hojas verdes, rojas, uva, sobre la tierra. El tenor, la niña, de la fonda, el colegio, todos están secos, quieren también tomar el sol, la luna. Descansemos, de la borrachera, la pesadez del amor, del deseo, “algodonado”, caliente, infinito. Yo ya comí, bebí, tengo sueño, un poco de revuelto, no quiero abusar más de la mesa, el buffet, me voy a mis aposentos, a recuperar la naturaleza, el bosque, el manantial. Yo quiero mi espacio, seré egoísta, no voy a compartir. Pero, no me olvidaré, pensaré en tí, en la tarde celeste, índogo, en la mañana, celeste también, de sol, de miel. Después del amor, de descansar, dejar así, después seremos dos, otra fiesta, otro baile.

domingo 1 de noviembre de 2009

Un mamarracho

No puedo más, yo quiero hacer algo, ella, vino con la blusa de encaje, las medias de arena, una uva, dátil, es la favorita, están consintiéndola, está moviéndose con la ola, baila y canta muy rico, contagia, haciendo una rueda con la concurrencia. Hay que despertarse, soltarse la melena. Pero, yo soy tan serio; si hago ruido, me sacan del salón, tengo presentación con la gerencia. Qué tal yo, con malas notas, haciendo ruido en la mesa; como así, tengo que quedar bien; y aquí estoy, riéndome como un caballo, repartiendo al aire tortas, costalazos; haciendo un arlequín, un cuentachistes, por el concurso, los premios, el último modelo. Bueno pues, también, por que me atienda, me siga en mi frecuencia. Por favor, que se olvide de su amigos, de la piyamada, de su amigo nuevo, no sé qué se vieron, están tan conectados, no me diga que hay química ellos, es tan espontáneo, se beben con la mirada, la sonrisa. No sé por qué se ríen, hacen comentarios; yo hago lo que todo mundo, no quedarme solo, participo, no dejo apagar la antorcha. Yo también puedo, bailo, canto, como Tony, Caíto, yo también hago el falsete, el trompo, me salió perfecto, aunque rompa el aire, o tire la botana. Ella se ríe, no me rechaza, está a gusto, me mira, sus ojos, de amanecer, su boca, un “Cheesecake”, me acepta, se deja caer en mí. “No pares, sigue”, seguir a flote, con el remo, no decaer. Estoy ganando, sembrando, pensando en ti, en hoy, el mañana. Pero, igual, se me subió el azúcar, la tensión, estoy lavado, mi espalda es una piedra, mi vientre, apenas me puso atención, y yo hice todo, me terminé el cóctel, me desabotoné, le dije todo, “Qué guapa estás”, “El disco sale con tu piel”, canté la canción, hice la mirada, la voz como en la propaganda, me dijo “Gracias”, así también se fue con su amigo, se desvaneció en sus brazos. No sé dónde no está bien, pero “No está muerto quien pelea”, me desperté, cargaré con más fuerza, más tarde, cuando sea su cumpleaños, será una gran verbena, seré un Don Juan, no te escaparás.

jueves 22 de octubre de 2009

Quiero otra vez domingo

O sábado, o bazar, o feria de artesanías, o de la cosecha. No hay que ir al taller, o a la fábrica, no hay encierro, hay sol, naranjos, palmeras, la plaza de Córdoba, la Calle de las Flores, aquí, con uan fría, un postre, viendo las azucenas, veo una, es también un tres leches, un algodón, de dulce, de seda, mestiza, gitana, caleña, habanera, dominicana, sola, por la plaza, por la isla desierta. No voy a tocar, cuidaré los retoños, los frutos rojos. Quiero solo observar, conocer, es nueva, es todavía un algodón, recién puesto, de dulce, de seda, en sus rizos, sus piernas, mar de seda, turbulento, infinito. Me envuelve, en olas, pompas. Pues, al final, fue una tarde estupenda, deliciosa. Aunque, no hay parque temático, o el barco pirata, estuve como un niño, embobado, con temperatura, pero fascinado, deseoso que no se termine. Así también, como una mariposa, sobre ella, haciéndole ojos, recitándole, para que me dejara ser su amigo nuevo, su acompañante, para que también me dejara ver cómo le queda su vestido nuevo, sus sandalias nuevas, o acariciar sus hombros, sus manos. También aprendiendo de colores, canela, pastel, rosa, carmin, me siento más despierto, todo es más claro, en sus pupilas, espejos, su voz de fruta. El cielo, el bosque, son más vivos, elegantes. Qué pereza debe ser la ciudad, sin plaza, o palmeras, con humo, piedras, animales de esquina, de sótano. Uno se pierde de mirar, hablar con las flores nuevas, convidarlas a un dulce, a bailar, sin rigidez, terror, así, natural, y no pasará nada. Mañana despertar, taller, que otra vez sea domingo, festivo, otra vez dulce. Me acordaré de su cabello, sus pasos, alejándose, así, como la encontré, suave, femenina, emocionante.

sábado 26 de septiembre de 2009

Mi deseo nuevo

Está bien. Un “break”, descanso, una gaseosa, y seguimos. Así como quedamos, sin traje, sin provisiones, con lo que hay, hasta la meta. Esta era la temporada, sobresalientes en el estudio, ganar una pasantía, un “palanca” con el profe de Gerencia, y quedé en nada, con lo del bus, la empanada, luchando por pasar el semestre. No di una alegría en mi casa, a mi “peña”, o haber recuperado a mi “María”,“Helena”, en la novela, esta novela. Yo tan “comprometido”, trabajando de sol a sol, para después de escaparse en la motoneta, que regresara, y concederle mi perdón. Bueno, aquí estoy, en mi cuarto, igual, vestido como el año pasado, nadando entre papel, acetato, historietas, discos viejos; pero con cargo de conciencia, por no haber ganado una beca, recrear los “Anni 50”, haber “realizado mis sueños”, ser lo que “debo ser”, igual, hay que madrugar, ir a clase, conseguir las copias. Pero, se me pasa, todo es nuevo, cuando después de clase, con el sol arriba, puedo verla, ahí está, no es "María", es una margarita, un girasol, un baño de sol; siendo libre, besada; sus mejillas, sus piernas, delicadas, exóticas, desnudas. El semestre, la pasantía, o las historietas, es igual, puedo tomarme otro “break”, creo que quiero mirar más esa niña, esa “Barbie”, una “Barbie”, en sastre, encajes, terciopelo, quiero quedarme un rato más, mirar, desear, atender mi deseo, es nuevo, caliente, inocente, primitivo, sin novela, todo lo que quiero ser, mi cuerpo quiere. Hay que conseguir las copias, hacer el proyecto, pasar el semestre, pero, me acordaré por siempre; las copias, las historietas, las planchas de Araki, Toriyama, la zarzuela, el museo de antaño, del deseo, las fantasías, caminar por París, Salzburgo, Estocolmo, con la niña, francesa, albina, bailar, descansar en sus mejillas, su piel. Hoy, mañana, algún día, en la U, en mi almohada, podré.

jueves 24 de septiembre de 2009

Ola del Yin

Una oleada, así, ancha, “hay ola”, una gran ola, proviene del Indico, llega hasta la India, Indonesia,y alcanza Madagascar. Un anochecer, un velo, azul, sepia, turquesa, celeste, la celeste. Todo se cubre, se contagia, nadamos en la Vía Láctea, apenas puedo verte, todo es denso, despacio, como pidiendo permiso. Después se retira, igual, todo sigue igual, arena, un oasis, agua clara. Pero, hay rocío, un jardín nuevo, “refinado, mas no reinventado”, los retoños abrieron, queda una canción, la de moda, quedó pegando, todos cantándola. Anoche cantó, la colegiala, la chica de la mezquita, cantó la canción del tocador, el baile; vino con la ola, de blanco, arena, estrenando, yo también quería convidarla a bailar, un Cosmpolitan, nos fuimos al solar, me convidó una canción, un “pellizco”, un beso. En plenamar, cuando hay olas, al otro día, todo es positivo, no hay problemas, recesión, compra de armas. Hay apertura, bonanza, candombe, máscaras, vienene The Rolling Stones, Los Redondos, yo también soy campeón del mundo. Después de las olas, me lo gozo, doy la vuelta, como en Corrientes, los Campos Elíseos, el Monumental. Me hace gozar, dejarme caer al vacío, me despeja las vías, todo se me olvida. Es lo que me falta, mi complemento, mi parte tierna. Ahora la ternura, los juegos, están proscritos, cerrados por la presidencia,. Pero aquí, están a salvo los libros, los acetatos. Aquí es junto al mar, es Broadway, hoy también canta, vienen todas, viene aquello, femenino, caprichoso, rebelde; y yo la formo otra vez, traigo víveres, cava, hoy también damos la vuelta.