domingo 15 de noviembre de 2009
En su versión más azucarada
Ah sí, “Ya voy”, “Claro que sí”, “Para servirte”, atento, servicial, o, temeroso, a conveniencia. Hay que ser presto, “siempre listo”, para conseguir el favor, el aumento, el bono de fin de año, o que me diga “Sí”. Es, de la tierra, de la hoguera, se pone el overol; es más que temperamental. No hay tiempo para tenderse, en el parque, la colina, o para el cuento de la princesa; hay que estar en acción, el coche reluciente, ayudar con los paquetes, no decir “No”; para que no despierte, esté de buen genio, se sienta a gusto. Pero, yo también me siento a gusto, no tengo prisa, no siento acidez. Es una guerra de almohadas, algodón, plumas, puedo dejarme llevar. No siento que me coma, me abrase, me arranque la carne. También, tiene, aquello, su “Hustle”, su “Meneíto” ahí. Me pellizca, me come también, me dice “A discreción”, como un manantial, un pétalo, salva de pétalos. Ruda, bravucona; tiernamente, deliciosamente. Anoche nos encontramos, fuimos al Soho, a Retiro, estaba muy juguetona, un poco “happy”, a veces no sabía qué hacer, o a dónde llevarla. Bueno, igual, no me hizo corretearla, estuvo muy formal, divertidísima, “en su salsa”; no se sintió intimidada, estaba en confianza, me mostró su vestido nuevo, delicado, “Disco in Town”, sus botas nuevas, pequeñas, aterciopeladas, hasta las rodillas, bailando sola, en puntas; me dejó verla bailar y cantar; más que una cita, parecía “Mira Quién Baila”, con Rosa, Estela, Nani. Entre la arena, las piedras, una florecita, desabotonándose, saliendo al sol. Una Amazona, de Terracota, en la espesura, en su tocador. El “carácter”, ser gente “jodida”, “berraca”, eso es un cuento, pesado, deprimente. Mi florecita, “salvaje”, “primitiva”, es una manzana, lista para recoger, es más femenina, más “birichina”, más sexy. Se va de viaje, tomando el tren, con su flor en su pelo, sus plataformas. El día del grado viene otra vez, vamos a formar murga, cubrir el mundo de papel, abrazarnos, que me diga, “Apúrate con el equipaje”, igual no importa, me va a dejar verla bailar, tocarla, contagiarme, otra vez.
martes 10 de noviembre de 2009
Bailemos otra vez
Vamos otra vez. Vamos al salón, el mosaico, el solar. Dejarnos ir, podemos celebrar, tocarnos, pasear juntos en altamar. Como en la academia, el “Dojo”, cuando nos conocimos, como siempre, flor, jazmin, clavel, rosa de Castilla; un girasol, mar de girasol, en tu cabello; cielo, turquesa, en tus ojos. Yo estoy, aquí, no me voy, yo me quedo, puedes seguirme, yo te hablo de lo que vimos en clase; yo puedo, la rutina, la fórmula, la carta astronómica; puedes seguirme, con tus pies, tus caderas; podemos soltarnos, mecernos, puedo llevar tu cintura, sostenerte, mirarte a tus ojos, tu boca de frambuesa. Yo quiero también, soy tu “senpai”, amigo de clase, tu confidente; aunque abra mis puertas, puedas, entrar, y salir, cuando quieras, puedas tocar lo que necesites, seas libre conmigo; aunque sea así, cada vez más me atrapas, me convidas. Es, mi secreto, mi tesoro, este deseo, curiosidad, un chocolate, un atracón en la despensa. Igual, venimos de dos mundos, estamos en nuestras casas, con nuestras personas. Me siento bien, con soñar, esperar, al llegar al claustro, desear de primero encontrarnos, verte, a ver cómo has llegado, en tu blusa de seda, de cielo, en tus ojos, en tu talle, un cielo; o de “slacks”, “petticoat”, escarpines, chinelas de tacón, o por fin verte, con el traje de tu grado, tu cóctel, cubierta de seda, velos. Mañana es festivo, podemos escaparnos, a un irlandés, un Cosmopolitan, a hablar de la lección, caminar por la rotonda, olvidarnos del mundo, y yo, olvidarme del jardín, el amanecer, tenerte, poseerte, aunque sea en un abrazo despacio, tibio. También sé acerca de cuidados florales.
jueves 5 de noviembre de 2009
Perdido en un barco
Yo también salgo en un crucero hacia el mar, puede ser, al Caribe, al Mediterráneo, al Adriático. Salí, hace mucho, desde la era de Natacha, Vanessa, la mesa de dibujo, invadir hojas reciclables, deseando salir del colegio, para ser el mejor ilustrador del mundo. Voy camino hacia Itaca, en el horizonte, aurora, miel, se escucha muy rico. Pero, estoy solo, voves, sombras, en las salientes, en cubierta, estoy rdeado, se tomaron la nave, están todas. Amazonas, sirenas, todas me son familiares, todas las he encontrado, en mi viaje, conviviendo con todas. Me invaden, me agobian, me siento sin aire. Un velo de seda, un paso de baile, un paso, un giro hacia adentro, en tacones, una palmera, danza del vientre, una flor, después de otra, y después, regresa, me deja solo. Están todas, la azucena, la margarita, el girasol, una albina, mulata, colegiala, CEO de la fundación, en paño inglés, “leather”, todas envueltas, de fiesta, de graduación, en carmín, sombras, aguamarina, arena, plataformas. “Anni 50”, “Anni 70”, no puedo evitarlas, cubrir me de cera, no puedo olvidarlas, quiero seguir escuchándolas, contemplándolas, capullos, ninfas, auroras; quiero ser loco, tener más fantasías, en el parque, en mi alcoba. Pero, no naufragaré, no amaneceré en las rocas, en los huesos, no me enfermaré. Todo es sano, es tierno, si quieres, quédate en tierra, con los viciosos, abusando del alcohol, los estimulantes, enfermándote, destruyendo la tierra, sin poder sentir, de verdad, como un niño, ser otra vez un niño. Aquí, en el barco, en las onces, se es loco, se ama, se desea; hay miel, con griego, suave, almibarado, caliente; se cuida, como el retoño de la mañana, se cede el paso, la silla, se abraza, se besa, se toca, se convida, un capuchino, un paseo, unas medias. Es un diario interminable, ya hice un centena de páginas también, voy a celebrar mi centena, voy a ir a la graduación, voy a seguir paseando, a quedarme con las sirenas.
miércoles 4 de noviembre de 2009
Vamos tras Eros
No sé qué decir. No hay qué decir, era, es. Estamos de acuerdo, desde el principio, tenemos lo que queremos, tienes lo que tú quieres, estás a gusto, estás bien. Bienestar. Un mar de bienestar, para tí, no hay vacío, incertidumbre, todo a su medida, es fácil, simplificado. Estás feliz, quiero que estés feliz, tenemos lo que queremos. Yo también quiero una oportunidad así, ser parte de la fraternidad, me reciba en su hogar, me cuide del frío, las fieras, el caos; me deje quedar, me acompañe, a elegir, tomar decisiones; o poner todo en sus manos, mi esencia, mi ser; acogerme a la reforma, y así, me proporcione más, una casa, un coche, un porvenir, me siento seguro, nada me va a pasar. Yo elegí ser, vivir, contemplar, descubrir el mundo; oh sí, exponerme a la intemperie, hacer mi cama, prepararme mi cena, escribir mis escritos propios, y así, escucharme a mí mismo, confiar, acercarme al universo. Me gusta mi pelo largo, mis clásicos de la música, del arte, en vez de decir a todo sí, saber qué quiero, conseguirlo, yo consigo lo que quiero, te lo sabes bien, y así también, que me gusta más, decir todo, al sol, no guardar, no dejar así; y mucho menos, por un bienestar. Yo soy persona, estoy vivo, escucho mi cuerpo, voy tras Eros, la tierra, el mar, la esencia, dulce, viva. No esperar, sacrificarse, eso no va conmigo. Para mí, eso es, un juego, “Cosplay”, un libreto, una pantomima, enferma, manipuladora, complicada. Para mí, desear, sentir, es simple, desinteresado; para abrazar, tocar, no necesito hacer una película, o un complejo comercial. Amar, un amor, una pareja, sin escuchar el cuerpo, es raro, no entiendo. Los sentidos, fantasías, imaginar, es lo mejor, es acercarse, es como un jardín, ser ocurrente, tierno, bueno, querer las especies, cuidar la tierra. De verdad, no entiendo no esperar, no escucharse, estar así. No entiendo, ni quiero entender, cómo pudiste, no solo tomar el camino menos, simple, sino también hacerlo, después de hacerte un espacio, atenderte a ti, cuidándote todo el tiempo, inocentemente, sin pedir nada, apasionadamente, y no escucharme, manipularme, y huir, por tu propio bienestar. Sé feliz, lucha por ser feliz, eso se alcanza, ve por tu bienestar, pero, no hablemos mucho, no nos molestemos, no quiero molestarte, no vale la pena, yo sigo por donde voy, bien, estaré muy bien, feliz, seré todavía más feliz, “nice”.
martes 3 de noviembre de 2009
Después del amor
Después de la ensalada mediterránea, el vino, el Martini; o la cita, encontrarnos en el jardín; igual, es igual, sigue igual, hay que atender la casa, volver a la oficina. Ha sido de ensueño, la vespertina, el café concierto, la fiesta de máscaras; una fiesta, “Maizena”, cotillón, en la carroza, la terraza, por fuera, recitando el Alirón, cubiertos de fresas, vermouth. Pero, como niños buenos, adultos buenos, de nuestra casa, hay que levantarse con el sol, tomar la colación, la ruta después. Así, como gente, buena, es mejor descansar, no buscar más, no explotar más la tierra que ya nos dió bastante. Que también la tierra descanse, el cielo, la huerta, que también estuvo invitada, esperar que la estación vuelva, no inducir una nevada, o un cielo veraniego, no secar la tierra. Después, con qué festejamos; habrá poco, cuando regresemos, tomemos la suite nuevamente, queramos un nido de amor, con pétalos, espuma. Todo es un ciclo, ahora viene el otoño, hay hojas verdes, rojas, uva, sobre la tierra. El tenor, la niña, de la fonda, el colegio, todos están secos, quieren también tomar el sol, la luna. Descansemos, de la borrachera, la pesadez del amor, del deseo, “algodonado”, caliente, infinito. Yo ya comí, bebí, tengo sueño, un poco de revuelto, no quiero abusar más de la mesa, el buffet, me voy a mis aposentos, a recuperar la naturaleza, el bosque, el manantial. Yo quiero mi espacio, seré egoísta, no voy a compartir. Pero, no me olvidaré, pensaré en tí, en la tarde celeste, índogo, en la mañana, celeste también, de sol, de miel. Después del amor, de descansar, dejar así, después seremos dos, otra fiesta, otro baile.
domingo 1 de noviembre de 2009
Un mamarracho
No puedo más, yo quiero hacer algo, ella, vino con la blusa de encaje, las medias de arena, una uva, dátil, es la favorita, están consintiéndola, está moviéndose con la ola, baila y canta muy rico, contagia, haciendo una rueda con la concurrencia. Hay que despertarse, soltarse la melena. Pero, yo soy tan serio; si hago ruido, me sacan del salón, tengo presentación con la gerencia. Qué tal yo, con malas notas, haciendo ruido en la mesa; como así, tengo que quedar bien; y aquí estoy, riéndome como un caballo, repartiendo al aire tortas, costalazos; haciendo un arlequín, un cuentachistes, por el concurso, los premios, el último modelo. Bueno pues, también, por que me atienda, me siga en mi frecuencia. Por favor, que se olvide de su amigos, de la piyamada, de su amigo nuevo, no sé qué se vieron, están tan conectados, no me diga que hay química ellos, es tan espontáneo, se beben con la mirada, la sonrisa. No sé por qué se ríen, hacen comentarios; yo hago lo que todo mundo, no quedarme solo, participo, no dejo apagar la antorcha. Yo también puedo, bailo, canto, como Tony, Caíto, yo también hago el falsete, el trompo, me salió perfecto, aunque rompa el aire, o tire la botana. Ella se ríe, no me rechaza, está a gusto, me mira, sus ojos, de amanecer, su boca, un “Cheesecake”, me acepta, se deja caer en mí. “No pares, sigue”, seguir a flote, con el remo, no decaer. Estoy ganando, sembrando, pensando en ti, en hoy, el mañana. Pero, igual, se me subió el azúcar, la tensión, estoy lavado, mi espalda es una piedra, mi vientre, apenas me puso atención, y yo hice todo, me terminé el cóctel, me desabotoné, le dije todo, “Qué guapa estás”, “El disco sale con tu piel”, canté la canción, hice la mirada, la voz como en la propaganda, me dijo “Gracias”, así también se fue con su amigo, se desvaneció en sus brazos. No sé dónde no está bien, pero “No está muerto quien pelea”, me desperté, cargaré con más fuerza, más tarde, cuando sea su cumpleaños, será una gran verbena, seré un Don Juan, no te escaparás.
jueves 22 de octubre de 2009
Quiero otra vez domingo
O sábado, o bazar, o feria de artesanías, o de la cosecha. No hay que ir al taller, o a la fábrica, no hay encierro, hay sol, naranjos, palmeras, la plaza de Córdoba, la Calle de las Flores, aquí, con uan fría, un postre, viendo las azucenas, veo una, es también un tres leches, un algodón, de dulce, de seda, mestiza, gitana, caleña, habanera, dominicana, sola, por la plaza, por la isla desierta. No voy a tocar, cuidaré los retoños, los frutos rojos. Quiero solo observar, conocer, es nueva, es todavía un algodón, recién puesto, de dulce, de seda, en sus rizos, sus piernas, mar de seda, turbulento, infinito. Me envuelve, en olas, pompas. Pues, al final, fue una tarde estupenda, deliciosa. Aunque, no hay parque temático, o el barco pirata, estuve como un niño, embobado, con temperatura, pero fascinado, deseoso que no se termine. Así también, como una mariposa, sobre ella, haciéndole ojos, recitándole, para que me dejara ser su amigo nuevo, su acompañante, para que también me dejara ver cómo le queda su vestido nuevo, sus sandalias nuevas, o acariciar sus hombros, sus manos. También aprendiendo de colores, canela, pastel, rosa, carmin, me siento más despierto, todo es más claro, en sus pupilas, espejos, su voz de fruta. El cielo, el bosque, son más vivos, elegantes. Qué pereza debe ser la ciudad, sin plaza, o palmeras, con humo, piedras, animales de esquina, de sótano. Uno se pierde de mirar, hablar con las flores nuevas, convidarlas a un dulce, a bailar, sin rigidez, terror, así, natural, y no pasará nada. Mañana despertar, taller, que otra vez sea domingo, festivo, otra vez dulce. Me acordaré de su cabello, sus pasos, alejándose, así, como la encontré, suave, femenina, emocionante.
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